Habemus Fundatio

Actualización: Cambiamos la fecha de presentación de Garum Fundatio al día 16 de febrero de 2011.

Hoy es un gran día para mí. Después de meses de trabajos de preparación, hoy hemos constituido Garum Fundatio en Bilbao.

El objetivo de Garum es contribuir a que «todo el que quiera asumir los riesgos de creación de una empresa con un proyecto plausible tenga acceso a las herramientas y financiación para llevarlo a la práctica».

Nuestra actuación será transnacional y pondremos un especial énfasis en Latinoamérica.

Para conseguir este objetivo nos concentraremos en dos frentes: Por un lado, poner a disposición de las empresas herramientas de software libre que les apoyen en toda su cadena de valor. Y por otro, desarrollar actividades de formación y de creación de comunidades y de redes empresariales dirigidas al fortalecimiento del tejido de nuevos emprendedores.

Presentaremos la Fundación en Bilbao el día 27 de enero, 16 de febrero en la Biblioteca de la Universidad de Deusto, con un excelente grupo de ponentes que, sin duda, nos ayuden a configurar el trabajo de los próximos meses.

Partimos con mucha ilusión y desde aquí quiero agradecer toda la ayuda que he recibido de la Sociedad de las Indias Electrónicas, durante todos estos meses de trabajo, así como a las personas que han enriquecido el debate en este tiempo de preparación. Todos ellos nos han permitido zarpar.

Tenemos una gran ambición, somos conscientes del reto, y vamos a realizar un gran esfuerzo. Este es nuestro objetivo y nuestro compromiso.

267 Palabras

Juan Urrutia: «Los mercados se harán con software libre»

Juan UrrutiaLos trabajos de Juan Urrutia siempre me han admirado por sus esfuerzos en poner todo su aparataje académico, al servicio de la realidad concreta que vivimos en cada momento. Juan reflexiona sobre situaciones concretas que se dan en nuestro mundo, en nuestros países, sectores o empresas, con la elegancia del académico, pero con el resultado de formular propuestas operativas.

Las reflexiones de Juan serán, sin duda, iluminadoras para los académicos, pero, sobre todo, son una fuente de reflexión profunda para los «practisioners».

Y en este contexto, el artículo «Deslocalización y espíritu emprendedor» que publicó el jueves 28 de Octubre en Expansión, no es una excepción.

El artículo de Juan a mi me suscita las siguientes ideas para nuestra discusión sobre el desarrollo de nuevos proyectos:

  • La primera es que las Comunidades que se forman a través de los sujetos económicos tienen más consistencia en la configuración del modelo productivo que los Gobiernos. Esto es especialmente importante en los tiempos de globalización que nos ha tocado vivir.
  • Y esto es así, porque la configuración de las empresas será cada vez más transnacional, con cadenas de valor deslocalizadas dentro de una lógica común empresarial, lo que conlleva deslocalizaciones de actividades que no significan un mero traslado de un sitio a otro, porque no es un juego de suma cero. Todos los territorios ganan.
  • No entender esta dinámica, es poner puertas al campo. Los gobiernos lo que deben pretender es crear caldos de cultivo para la atracción de esas cadenas de valor fragmentadas.
  • La segunda idea del artículo parte del hecho obvio (pero a veces olvidado) de que solo los proyectos que tengan valor social triunfarán, y ese valor social, lógicamente, lo valora el mercado.
  • Y desde esa perspectiva, Juan reflexiona sobre las características de estos mercados de futuro, cada vez más globalizados y virtuales. Hoy estamos en los comienzos. Hoy todavía no existen. ¿Cómo serán estos mercados futuros?. Cree, y yo con él, que deben tener una infraestructura de software libre, porque debe ser el resultado de la contribución de todos, y porque no deben tener un propietario, como no lo tienen en el mundo real.
  • Los nuevos proyectos –y los antiguos- van a estar sometidos a una competencia continua, que requerirá un esfuerzo masivo de innovación permanente al que muchos estarán dispuestos a sumarse, porque esos mercados estarán llenos de oportunidades para los entrantes, dado que nadie tendrá barreras de entrada que inhiban las nuevas aportaciones.

La combinación de, por un lado, la necesidad de que los nuevos proyectos tengan una visión global radical (desde la producción a la distribución), y por otro, el hecho de que estas nuevas formas de hacer, requieren mercados que se adapten a esa nueva realidad, lo cual solo pueden proveerse desde el desarrollo de soluciones abiertas, son dos piezas de gran calado para la reflexión que estamos haciendo sobre el emprendimiento.

516 Palabras

Mercado, tecnología y confianza

Siempre he tenido una profunda admiración por las empresas hoteleras españolas. Siempre he defendido que son el primer ejemplo de internacionalización del sector servicios en el mundo empresarial español. Ellos marcaron el camino que luego otros sectores han seguido. Los hoteleros de Baleares fueron auténticos pioneros.

La internacionalización en el sector servicios no es sencilla. Exige procedimientos de estandarización de calidad, que en el caso de los hoteles siempre me han parecido envidiables.

Y es en este contexto, en el que el artículo de Simón Pedro Barceló en Cinco Días, con el título de El turismo como timón de cambio, me ha parecido especialmente interesante.

Simón Pedro, además, entra en su artículo en dos temas de especial significación en nuestro debate sobre el desarrollo y promoción de nuevos proyectos empresariales.

El primero –como ya lo hizo Andrés Arizcorreta– es la importancia del mercado, el mercado como juez último del valor de nuestros proyectos.

El segundo, el valor de las posibilidades que nos da la tecnología para acceder y servir al mercado de forma más eficiente.

Efectivamente, el sector turístico fue de los más afectados por Internet. Al principio, la Red tuvo un efecto, fuertemente disruptivo. La respuesta por parte de las empresas hoteleras, fue, como muy bien explica Simón Pedro en su artículo, una respuesta proactiva, no centrada en la mayor competencia que se podía derivar, sino viendo las oportunidades de crecimiento que de esta situación se deducía.

No se trata de añorar tiempos pasados sino de ilusionarse con un futuro lleno de posibilidades.

Y en este esfuerzo, Simón Pedro incide en un punto capital para conseguir que la Red se convierta en un instrumento de expansión: la confianza. El caso es un buen business case para aplicarlo a otros sectores.

Estos tres elementos: mercado, tecnología y confianza, son tres referencias para el debate del emprendimiento. Es más, me parece que para los nuevos proyectos son una combinación necesaria, que debemos aprender a declinar.

357 Palabras

Arizkorreta encarrila el debate: el auténtico juez es el mercado

Tengo que reconocer, en primer lugar, mi admiración por CAF. Cuando terminé mis estudios, CAF era sinónimo de reconversión. Era una empresa sin tecnología alguna y a punto de quebrar.

Empecé a sorprenderme a mediados de los 90 cuando coincidía en los viajes a Latinoamérica con representantes de esta empresa. Empiezan a moverse, pensé. Y mi sorpresa se tradujo en curiosidad cuando ganaron un concurso (con muchas dificultades por cierto) en México DF.

A partir de ahí, les empecé a seguir desde la distancia. Pude observar, en mis visitas a países muy diversos (ya no solo Latinoamérica), cómo CAF estaba muy activa (ganando o concursando con muchas posibilidades) desde el punto de vista comercial.

Todo ello era consecuencia de una inversión en tecnología potente y bien dirigida. ¡Qué lejos quedaban aquellos días en los que CAF no podía competir en la construcción de carruajes!

El precio de la acción de la compañía en ese periodo de 25 años se ha multiplicado por más de 500.

CAF es un ejemplo de compañía de aquí, muy discreta, poco conocida por el gran público, pero que representa un auténtico business-case.

En este contexto, Andrés Arizkorreta, Consejero Delegado de CAF, escribió un artículo en Cinco Días el lunes pasado. No es un artículo académico, ni de fintas teóricas. Es una reflexión profunda basada en una experiencia contrastada y exitosa.

En ese artículo, Andrés se suma al debate sobre el emprendizaje y pone el foco en el aspecto más importante para un proyecto empresarial = El mercado. Pero un mercado que necesariamente ha de entenderse global. Por decirlo con sus palabras, defiende que «la nueva generación de empresarios lo sea en base a una nueva cartografía del mundo«.

Creo que sus reflexiones son un baño de realismo. Por lo que yo sé, Andrés no niega cuellos de botella en otros campos de desarrollo de nuevas empresas, pero nos viene a decir que todo eso está muy bien… pero que el auténtico juez es el mercado y que si un proyecto no triunfa en el mercado, será una buena idea, incluso excelente, pero no será un proyecto empresarial.

E insiste en la idea de un mercado global, no solo desde la comercialización, sino también desde su aprehensión, que afecta a toda la cadena de valor de una empresa. Esta idea que él la define como la necesidad de que «nuestros emprendedores y empresarios necesitan ampliar la visión comercial e industrial, tanto como mejorar –si no más- sus estructuras de coste en este nuevo terreno de juego y generar nuevas capacidades y competencias, adaptadas a los nuevos retos y claves de este contexto internacional«.

Iba a terminar aquí mi post, pero no puedo evitar la tentación de hacer un comentario sobre la noticia de CAF y los trenes de Houston. No tengo mayor información sobre la cuestión, más allá de lo que aparece en la prensa y, por tanto, no me puedo pronunciar sobre el fondo del tema. Pero lo que sí quiero, es mostrar mi extrañeza sobre la forma en que se recoge la noticia en algunos periódicos españoles. En particular, yo me enteré de este tema el sábado pasado, mientras desayunaba, leyendo un artículo de El País con llamada en primera página. Me sorprendió y alarmó.

Intenté imaginar (no pude conseguirlo) el tono de ese artículo en el New York Times con nombres cambiados: General Electric en lugar de CAF y España en lugar de USA. Y que conste que estoy radicalmente en contra de esta ola proteccionista que invade al mundo (entre el cual podríamos citar al Buy American y movimientos similares en Europa). Pero una cosa es ser partidario del librecambio y otra, bien distinta, ser un quijote impenitente.

668 Palabras

José Luís Larrea y el ecosistema de ayuda al emprendedor

El pasado domingo apareció un artículo de José Luis Larrea en el Correo y en El diario Vasco, en el que reflexionaba sobre el ecosistema de apoyo al emprendedor.

José Luis, además de su gran experiencia profesional, tiene una atalaya magnífica desde su posición de Presidente de Orkestra (instituto del que yo tengo el honor de ser consejero).

Orkestra es un Instituto adscrito a la Universidad de Deusto y dedicado a investigar en temas de competitividad. Fundado en 2006 tiene como Presidente de Honor a Michael Porter y José Luis Larrea es su Presidente desde la fundación.

Orkestra tiene dos líneas de investigaciones principales: Por un lado, el emprendizaje y por otro, el análisis de competitividad desde la triple visión territorio/ innovación/ cluster. A pesar de sus pocos años de vida, tiene ya hoy 23 investigadores full-time en estas materias y un futuro de clara expansión.

Aunque es mucho mejor leer su artículo, a mí, personalmente, me parecieron muy destacables las siguientes afirmaciones:

La cuestión en estos momentos (…) [es] (…), que necesitamos identificar, reconocer y poner en valor todo el potencial derivado del ecosistema del emprendedor ya existente. Se trata de ordenar lo que tenemos, darle visibilidad y ponerlo en valor.

No se trata, pues, de crear ex-novo estructuras para potenciar la actividad emprendedora; más bien lo que se trata es de potenciar y hacer más eficientes las que tenemos.

En ese contexto, que huye del paternalismo sobre la iniciativa emprendedora, al mismo tiempo que lo hace del heroísmo, es en el que el ecosistema del emprendedor debe abordar el desafío de su eficiencia. Necesitamos abordar la cuestión capital de cómo optimizar la herramienta social que el ecosistema actual representa y no olvidar nunca que se trata de generar nuevas iniciativas empresariales que sean viables, que se materialicen en proyectos sólidos, sostenibles y de largo recorrido. Será la manera de conseguir el progreso económico y social.

En mi opinión, un importante material de reflexión en ese objetivo que debemos perseguir según el cual

todo el que quiera asumir los riesgos de creación de una empresa con un proyecto plausible tenga acceso a las herramientas y financiación para llevarlo a la práctica

385 Palabras