por

¿Por qué Garum Fundatio?

Hoy no voy a hablar del sistema financiero español, sino sobre lo que realmente me ha estado ocupando los últimos meses, y me sigue ocupando en la actualidad, que es el lanzamiento de Garum Fundatio.

Me gustaría compartir hoy en este escrito el sentido de Garum. ¿Por qué se crea Garum? ¿cuáles son sus motivaciones?. En otro post me adentraré en los cómos. ¿Cómo pretendemos implementar los objetivos de Garum?

El origen de Garum está en mi interés, desde hace muchos años, por el desarrollo de proyectos empresariales. Este interés se vio incrementado en los tiempos en que viajaba a Latinoamérica con frecuencia (hubo años en los que crucé más de 60 veces el Atlántico).

Llegué al convencimiento de que si queríamos tener crecimientos de riqueza sostenible, lo que debíamos hacer era fomentar la creación de empresas. Y esa misma idea, aunque por razones distintas, también era aplicable a España, donde un creciente porcentaje de universitarios declaraban su interés por convertirse en funcionarios.

Este apoyo a la creación de nuevas iniciativas empresariales es el que condujo a crear Garum.

Garum pretende contribuir a que «todo el que quiera asumir los riesgos de creación de una empresa con un proyecto plausible tenga acceso a las herramientas y conocimiento para llevarlo a la práctica». Tendría que añadir que contribuir modestamente, pero con gran ambición.

El terreno de juego, como puede deducirse de mi comentario anterior, es la Península Ibérica e Iberoamérica. Aquí se centrará Garum en un primer momento, sin perjuicio de posteriores incursiones en otras geografías.

Para articular este objetivo dediqué mucho tiempo durante el primer semestre del pasado año a ver distintas experiencias en diversos países.

Saqué dos conclusiones básicas.

La primera fue que los modelos de Estados Unidos, siendo excelentes, no son trasplantables a los objetivos que perseguía en Latinoamérica o España. Es importante estudiarlos, y hay partes muy útiles, pero la exportación del modelo completo no ha dado y no puede dar los resultados buscados. Es necesario desarrollar un esquema ajustado a nuestros ecosistemas.

La segunda conclusión fue que para enfrentarse a ese reto se debían buscar respuestas no convencionales. Si el mundo ha cambiado, nuestras respuestas deben ser también distintas. Por tanto, se debían buscar formas no convencionales de apoyar a la creación de nuevos proyectos empresariales. Para hacer lo mismo, no merecía la pena crear una nueva Fundación.

Pero entendí que merecía la pena intentar nuevas respuestas, porque el mundo ha cambiado de forma radical. Hay dos aspectos muy importantes que se debía incorporar a estos planteamientos: Primero la tecnología, Internet y las redes deben ser hoy referencia para cualquier respuesta. Segundo, cualquier propuesta debe estar inspirada desde su inicio por una profunda concepción global, tanto en la generación del conocimiento como en la configuración del mercado.

Este era el reto y con estas referencias empecé a trabajar en primavera con un excelente equipo, lo que nos permitió comenzar a aterrizar estas ideas. En verano empezó el proceso de contraste, y como consecuencia de ello nos enriquecimos de los comentarios de excelentes empresarios y directivos, que aportaron sus visiones al proyecto. A los cuales, por cierto, les estoy muy agradecido.

En esta época nos decidimos por el nombre de Garum, que rememora el mito de garum:

El garos de los griegos, garum de los romanos, se recuerda como una salsa exquisita pero también como la principal industria y fuente de riqueza en la península ibérica bajo la dominación romana.

Su receta original, contemporánea de Homero (siglo VIII adC) parece que llegó a la Península Ibérica tres siglos más tarde, adaptándose de una manera especialmente brillante. Nadie recuerda ya aquellas recetas. Las más antiguas que han llegado hasta nosotros son muy tardías, en su mayoría recreaciones renacentistas escritas cuando hacía ya mucho que la salsa no era el motor del comercio mediterráneo. Alguna de ellas ha sido atribuida incluso a Leonardo da Vinci, pero ni con tan ilustres cocineros el garum volvió nunca a ser una fuente de riqueza regional.

Nos pareció que este mito era muy aplicable al proyecto que estábamos concibiendo, porque al final el garum floreció porque se creó un mercado, un mercado al que -como no puede ser de otra forma- contribuían muchos agentes con mucha información. La destrucción de la red de comunicaciones supuso que el mercado se marchitase.

Pues bien, hoy, tanto para las empresas establecidas como para las que se están creando, lo mejor que podemos hacer es abrirles las comunicaciones, como en su tiempo ocurrió con el florecimiento del garum. Comunicaciones que hoy, lógicamente, no son físicas, sino que tienen que beneficiarse de los nombres de nuestra época: Internet, software no propietario y conocimiento de las redes en un mundo interconectado, y por tanto, global.

Nació así el proyecto Garum Fundatio (www.garumfundatio.org) que se constituyó en Bilbao, en Diciembre. Nuestra primera aparición pública será el próximo 16 de Febrero en la Universidad de Deusto, acto al que están invitados. Es un hito importante para nosotros, pero no es sino la botadura de un proyecto cuyas raíces innovadoras hace que sea apasionante, pero que, por su novedad, genera un alto grado de dificultad, del que somos muy conscientes.

En un próximo post, compartiremos como queremos lograr estos objetivos.