No toca hablar de financiación

Los comentarios al post “Por la responsabilidad personal a la iniciativa empresarial”, me condujeron a una nueva reflexión que recogí en el post “Acceder al emprendimiento”. Nuevos comentarios han ido enriqueciendo la discusión. Respecto a estos últimos tengo que decir que yo no puedo estar más de acuerdo …. Quedan muchas cosas por hacer.

Y precisamente porque quedan muchas cosas por hacer creo que hay que parcelar y estructurar el diagnóstico y el trabajo.

No pienso que los esquemas de financiación tengan un funcionamiento perfecto, claro que no. Lo que sostengo es que no es la razón principal de la escasa generación de proyectos empresariales. Y en eso creo que, en función de vuestros comentarios, estamos de acuerdo.

Sin embargo, en muchas conversaciones a las que asisto, se concentra la atención casi exclusivamente en los temas de financiación. Creo que esto hace que no avancemos. Por el contrario, creo que la aportación más importante es analizar el resto de cuellos de botella, para obligarnos a todos a diagnosticarlos y atacarlos, tras una reflexión no autojustificativa.

¿Quiere decir esto que no hay que trabajar los esquemas de financiación?. No, pero sí quiere decir que no debemos empezar la casa por el tejado.

El primer paso, debe ser siempre que haya alguien que quiera asumir el riesgo de crear una empresa para servir un mercado (necesariamente con visiones y/o aspiraciones globales), con una aproximación que permita su sostenibilidad y creación de riqueza.

Después hay que financiarlo. Y efectivamente, nos debemos plantear si los esquemas de financiación son los adecuados. Será otro capítulo. Muy importante, pero subordinado. No creo que sea bueno reflexionar saltándose etapas, aunque aparentemente sea más sencillo.

Pero, qué duda cabe, ….. ¡quedan muchas cosas por hacer!

2 Comentarios

+ Añade tu comentario

  1. Ricardo Martin Manjon

    Toda la razon, Jose Ignacio.

    Hablemos entonces de los pasos previos a la financiación. Vayamos al origen.

    Mi pregunta es: ¿Donde se fraguan los proyectos empresariales tecnológicos/innovadores?

    Mi impresión, quizás equivocada, es que esto nos vuelve a dirigir la atención a la Universidad. Y, de nuevo, quizás mi visión esta sesgada por la experiencia propia, pero creo que el foco debemos ponerlo en los programas de doctorado, allí donde, teóricamente, se va mas allá de las fronteras del conocimiento.

    Mi segunda pregunta es: ¿Que “espíritu empresarial” se respira en estos entornos? Mi respuesta (sesgada de nuevo): cero. Y me refiero a que esto es así por parte de alumnos y profesores.

    El ranking que comentabais hace unos dias quizás no es el adecuado para medir la actividad emprendedora, ya que el 90% del indice se refiere a aspectos puramente académicos, pero seguro que la correlación entre ambos seria bastante elevado. Quizás habría dos diferencias significativas:

    1) No se si Harvard seria la primera
    2) las universidades españolas estarían aun mas abajo y con mayor justicia

    No obstante, y aunque queda mucho por hacer, no todas las noticias son malas. Creo que el nivel de nuestros jóvenes investigadores (creatividad, rigor, etc) tiene poco que envidiar al de los Harvard, Stanford, etc. Otra cosa bien diferente es el oscuro mundo de las “peer reviewed jounarls” que penalizan de forma escandalosa a las universidades periféricas y eso afecta a rankings como el que comentábamos (es bien conocido un trabajo en el que en artículos publicados por autores de Ivy League se sustituyeron los nombres por otros desconocidos y de universidades de tercera fila y se enviaron a las mismas revistas en las que previamente habian sido publicadas con el sorprendente – o no – resultado de que… ¡fueron rechazados!).

    Por desgracia, el sistema de incentivos hace que la calidad relativa del profesorado (con honrosisimas excepciones) no sea como en el caso de los alumnos, produciendose cierto efecto de selección adversa. Y la experiencia emprendedora del profesorado suele también ser bien escasa, con lo que dificilmente pueden ser el motor del cambio.

    Mi tercera pregunta seria entonces: con estos ingredientes, ¿Como introducimos “gusanillo” empresarial en este entorno? ¿Como convertimos investigación en producto e investigador en emprendedor?

    Aquí ya os dejo opinar…

1 Trackback/Pingback

  1. España y Portugal: crisis de modelo y transnacionalización pendiente

    [...] tejidos enteros para que formen nuevos mercados por encima de las fronteras. ¿Por dónde empezar? Por lo pequeño, siempre por lo pequeño. [...]

Blog desarrollado y mantenido por José Ignacio Goirigolzarri, con la colaboración del Grupo Cooperativo de las Indias.