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La evolución interna de la desigualdad (II)

Comenzar por Estados Unidos tiene evidentes ventajas. En primer lugar, la calidad y cantidad de los datos de que disponemos (¡qué suerte hablar de hechos y no de impresiones!).

En segundo lugar, nos acerca a las líneas básicas (si bien con matices) de un modelo bastante aplicable a los países anglosajones. Finalmente, nos permite enfrentarnos a temas que están siendo discutidos en ese país y que, con el tiempo, los tendremos en Europa encima de la mesa.

Por contra, el problema que tiene hablar de Estados Unidos es la tendencia a extrapolar las conclusiones a otros países, cuya realidad y comportamientos son muy distintos. Esta tendencia, tan común en nuestros medios de comunicación (y no sólo sobre este tema), la contrapondremos al dedicar un apartado específico a España y otro a Latinoamérica.

Podemos adelantar que, en las últimas décadas, Estados Unidos ha tenido un fuerte incremento de la desigualdad. Dentro de este incremento, la justificación fundamental ha estado en los grandes incrementos de renta de los segmentos con rentas más altas. A estos dos aspectos dedicaremos el próximo post.
No obstante, junto a lo anterior, también se están viendo tendencias complejas de desigualdad en el resto de la población, derivadas de la aparente incapacidad de la economía para crear puestos de trabajo de calidad, así como la sorprendente asincronía entre la oferta y la demanda que se está dando en el mercado laboral. A esto dedicaremos otro post específico.

Finalmente, en un tercer post, haremos una incursión sobre la población latina en Estados Unidos y su situación para enfrentarse al nuevo entorno.