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Interludio

En los post anteriores, he recogido información muy descriptiva sobre la evolución de la pobreza en el planeta.

Como es lógico, esta reflexión nos ha conducido al análisis de la evolución de la desigualdad entre los distintos países. Este cambio (positivo), sin embargo, no debe valorarse como una mera evolución estadística, sino que responde a una modificación de la lógica de la actividad económica en el mundo, la cual nos está conduciendo a una evidente modificación de la estructura regional mundial de la riqueza.

Esta evolución, creo que todos estaremos de acuerdo, es una condición necesaria (no suficiente) para la disminución de la pobreza a nivel global.

Aunque he escrito anteriormente sobre este último tema, me gustaría, en los próximos escritos, recordar, en primer lugar, los grandes cambios que se están produciendo en el mundo, que eran ya visibles mucho antes de la crisis, para reflexionar a continuación sobre las tensiones que estos cambios están generando entre países desarrollados y emergentes.

Mi intención será correlacionar estos cambios y las tensiones de ellos derivadas, con la lucha contra la pobreza en el mundo.