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Globalizacion y riqueza

Con anterioridad a lo que llamamos crisis, en el mundo se estaba generando un proceso de cambio radical. Proceso que, en mi opinión, tenía -y tiene- dos factores básicos de propulsión. La tecnología y el libre comercio.

No es el momento de teorizar sobre la influencia de la tecnología, pero sí señalar que la tecnología de la información ha cambiado la forma de hacer negocios, a través de su capacidad de transmitir de forma eficiente y rápida cualquier tipo de información (voz, datos, imágenes) a cualquier parte del mundo.

Pero este cambio de la tecnología no hubiera tenido los impactos tan extraordinarios que se han derivado, si no se hubiese visto acompañado por una decisión política. El libre comercio, que tuvo su plasmación en la creación de la OMC en los años 90’s.

La combinación de ambos factores es lo que da lugar a la globalización. La combinación de tecnología y libre comercio ha tenido efectos radicales tanto a nivel micro como a nivel macroeconómico.

A nivel microeconómico, no solo porque ha influido en todas las variables de gestión de las empresas, sino sobre todo porque ha supuesto un gran cambio en las formas de competir. Esto ya es evidente, desde hace años, en bastantes sectores industriales, en los que se han producido fuertes rupturas de las cadenas de valor funcionales y geográficas.
Y estamos en los albores de una revolución de gran tamaño en el mundo de los Servicios.

Estos movimientos presentan retos importantes, pero también oportunidades para los países o empresas que entiendan las nuevas dinámicas. Estos movimientos generan ganadores y perdedores. Y dentro de los ganadores tenemos, sin duda, a los países emergentes, como especiales beneficiados del movimiento de globalización, lo cual ha sido evidente en la crisis financiera. Esta crisis financiera que ha sido la más global, ha sido también la primera en la que los países en desarrollo están saliendo mejor parados que los desarrollados.

Si se toma el período que va desde el comienzo de la crisis (4T 2007) a los últimos datos disponibles (3T 2011), puede observarse que mientras China creció su PIB en un 40% en el período, India casi un 30% y Brasil creció en un 13%; las economías desarrolladas o se estancaron o decrecieron, con la única excepción de Canadá. Canadá es el único de los países desarrollados tiene a comienzos del 2012 un PIB (medido en términos reales) superior al que tenía en 2007.

Y esto se veía venir, no solo por los cambios originados por la globalización a los que antes hice referencia, sino por las políticas ortodoxas que los países emergentes siguieron tras la crisis de finales del pasado siglo, con la excepción de algunos países del Este de Europa que son los que, ahora, más están sintiendo la crisis financiera.

En el futuro próximo, y a pesar de que las previsiones se han modificado a la baja, los países emergentes crecerán bien por encima del 5%, mientras que los desarrollados, lo harán bien por debajo del 2%.

Personalmente, no creo que un decoupling radical sea posible, dados los canales de transmisión de la economía mundial pero sí creo que el diferente brío entre los países emergentes y los desarrollados es muy sostenible. De hecho, para el año 2020, se espera que los seis países emergentes dupliquen su peso en el PIB mundial hasta representar el 50%, mientras que los desarrollados (USA + Europa + Japón) que hoy suponen la mitad de la renta mundial, verán disminuir su aportación hasta un 35%.

Y es que si uno toma una cierta perspectiva, es lógico que este fenómeno se produzca, porque, p.e., nos impresiona mucho el crecimiento de China, pero si lo medimos en términos de renta per cápita, China es hoy el 20% de la renta de Estados Unidos. China hoy tiene los niveles de renta per cápita que son los que Japón tenía en los 50’s del siglo pasado. E India tiene el 50% de renta per cápita de China.

O visto desde otra perspectiva, el 50% del PIB mundial está en manos de 1000 millones de personas, mientras el otro 50% se reparte en los otros 6000 millones.

Lógicamente este proceso de transformación no se va a dar sin tensiones económicas y políticas. Sobre ellas, trataremos en el siguiente post.

  1. Me gustará leer ese post sobre tensiones económicas y políticas, porque ¿no crees que la libertad de movimiento de personas puede ayudar a que ese ajuste sea menos brusco? Y las prisas de la UE por adoptar una tasa Tobin, ¿no encarna una de esas tensiones que mencionas?

    • Gracias Jose. Sobre tensiones hoy he publicado un post, aunque no contemplo los movimientos de personas. Este es un tema muy complejo, sobre el cual escribí un post hace tiempo. Sigo pensando básicamente lo mismo.
      Respecto a la tasa Tobin, creo que va a ser muy dificil que se implante, porque requiere universalidad.

    • Muchas gracias. Leeré con atención la documentación.

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